COTOS PRIVADOS
Inaccesibles espacios
salvo incursiones furtivas
con penas de relativo riesgo.
Si no es por la insistencia malsana
de un ocioso recordatorio vagabundo
olvidado en la espesura hace ya tanto
ignoraría si quiera su existencia.
¡Qué verdes tan altos aquellos!
¡Qué juramentos tan únicos!
¡Qué lágrimas tan verdaderas!
¿Quién es aquel que recostado tras la maleza espera?
¿Es lobo o cazador?
¿Dónde están las lindes que encierran la memoria?
¿Dónde los caminos que llegan hasta allí?
¿Por qué no puedo entrar en mis tierras?
Prohibido tengo el paso
incluso a mí mismo
en ciertos cotos privados.
*******************************
PROMESAS FURTIVAS
Repletas de nombres, fuentes y mirlos
arriban a nuestra boca tras extrema huida
¿para qué? tras algo mejor
en busca de alguna posibilidad,
pero llegan las que llegan y de ellas,
la gran parte espera y desespera
el retorno forzado a su lugar de partida
porque según el sentido común
que protege el bien del lodo
no hay sitio aquí
para más versos ilegales.
(por todos aquellos que no pudieron,
por todos aquellos que si)
*******************************
EN CAMINO
No te preocupes mi amor,
mañana será otro país.
Quizá unas horas. Ya queda menos,.
Imagina la luz que nos espera
En el mundo nuevo,
lleno de olores y palabras promesas y resplandores,
una vida entera.
No llores.
Allí hay muchos colores.
Y no olvides nunca nuestra casa,
Nuestra familia, nuestra tierra.
Ahora duerme.
Y no pienses en ello,
olvida,
eso no ha pasado.
No existe el frío,
no existe el hambre.
Duerme un poco.
Pronto llegaremos.
Mañana, seguro,
llegamos a la costa.
*******************************
SIN TÍTULO
¿si no somos cada uno de nosotros,
quién sella la línea definitoria
de una verdad común al sentimiento más inmediato?
La mentira de un interés.
La razón del cobarde egoísmo
que también nos contiene.
¿Qué aletarga la tensión de mi palabra?
*******************************
PIEL
No hay más de lo que ves,
tampoco menos.
Es suficiente para seguir viviendo aunque
cualquier inciso podría desangrarme.
Es la deuda que debemos pagar,
La franja inquebrantable que nos distancia,
corteza que nos protege del frío,
certeza que en unidad nos traba.
Papel de envolver
Línea de salida y meta o viceversa.
Es terreno baldío, tierra de nadie,
fértil como ninguna y fútil como tu quieras,
donde nace la flor y sus tropeles.
Cruel distanciador y justo mediador
Que inseparablemente solitarios nos hace.
Dame tu mano. No quieras esconderte.
No te haré daño. No quieras deshacerme.
La única frontera.
La piel.
*******************************
BUSCA, COMPARA…
Busca.
Compara, fíjate por un instante
en que varía una escena de la otra.
Casi idénticas son, salvo puntuales detalles,
los decorados son los mismos,
Son hombres en ambos casos
Cruzando el término
Que distingue una nación de otra.
¿Te diste cuenta?
En constraste las desigualdades,
las contradicciones del juego.
Otros convencidos te dirán
que el derecho a la movilidad
en nada se parece al de residencia.
*******************************
EL OTRO
No sabía muy bien dónde andaba,
con quién ni qué hacía.
Tampoco me importaba
pero estaba seguro,
tenía la certeza de que era el otro,
con ese otro aspecto
y esa otra mirada furtiva,
como decían
y no cualquiera,
quien había sido
el responsable de actos
tan deleznables
como los acaecidos
el otro día, por la noche
en la otra calle.
No conozco su nombre
pero le llaman el otro, el infame,
por no ser ese o aquel
(del que nadie sabe más que de oídas.)
*****************************
La última frontera
La inercia laboriosa del ego
en estrecha colaboración
con la falta de atención
y el modo de vida alcanzado
poco a poco ha levantado
entre unos y otros
gigantes muros
de asuencia y silencio.
Pero hay un secreto a voces
que recorre la vanidad.
“Todo ángel, gordo o flaco,
temprano o tarde sucumbirá”
Así es la ley de dúctil,
ninguna linde es inquebrantable,
ninguna frontera para siempre.
*******************************
Llegué
Llegué para evitar
los males que allí
nos afilaban
Llegué por si acaso
aquí no nos comían.
Llegué por esperanza
y por Alejandro,
mis hijos que aún
no han nacido.
Llegué por muchos motivos,
algunos inesperados
y otros imposibles.
Llegué, pedí y lloré…
martes, 11 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario