Solo y loco se quedó,
la palabra carente,
aquel hombre que pasea,
que nada saca en claro
durante sus largas vacaciones en el silencio,
las horas se desvanecen.
desolado lugar o infierno,
espacio muerto,
donde esperar
que el viento troque de cualidad,
perdiendo el tiempo
en el peor de los momentos posible.
No es difícil encontrarse
en tan trágico paradero
el aroma y el recuerdo de las ausencias
la vanidad que se reitera creciente.
Una rotura basta
y la inercia dolorida
y sin esfuerzo,
solo y loco…
-Devenimos de dos-
quino
martes, 22 de julio de 2008
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