Los restos de un suceso
De modo desordenadamente
Austero estaban dispuestos
Los múltiples fragmentos
De la pieza en cuestión.
Nadie sabe cómo llegó a tal estado.
Las horas no trabajan en balde
Y el obrero ni tiene corazón
Ni sabe de instintos o errores.
quino
lunes, 21 de julio de 2008
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