martes, 22 de julio de 2008

2056 – ya no hay nadie fuera

Nadie quedó a salvo tras
La gran represión.
Nos vimos inmersos,
Apresados en una falsa idea
De la que no se puede salir.

Sin vuelta de tuerca
Ni promesas que argumentar
Todo en el mismo saco
De la voraz vanidad.
2056. Año de nuestro Señor.
Sacrificado sean los nombres
Como ejemplo de lógica sin amor.

Desde aquí nada se ve.
Ya no hay nadie fuera,
Que nos diga quizá o tal vez.
Solos nosotros en el interior
De esta calma bruta.

Somos los autores del desenlace.

(a modo profético
exclusivamente empírico)

quino

No hay comentarios: