ILUSIÓN
Un cubo. No sólo a simple vista, sino bajo la atenta mirada de la sospecha era un cubo a todas luces. Parecía no haber sombra de duda.
Poco más se podía añadir, macizo, con sus ángulos bien rectos, sus seis caras y ocho esquinas, quizá de plomo o de algún otro material férreo y pesado. Parecía estar seguro de sí mismo, con las ideas muy claras y los pies bien pegados al suelo que pisa, o mejor dicho, que pisaba.
Pero no. Únicamente lo parecía.
Puede que por hastío, por su propia naturaleza o por motivos que no comprendo, no sé, pero yo la vi convertida, trasformada, ascender hasta el techo, dubitativa y frágil como pompa de jabón.
¿no me preguntan el cómo ni el por qué?
qino
qino
No hay comentarios:
Publicar un comentario