En la estación
Al pié del andén, parecía
paciente como la luna,
un niño de ojos blancos,
aguardar, no sabemos qué,
durante siglos y siglos
sin mediar esperanza
ni moverse del mismo silencio.
Parecía estar ahí
para recordarnos algo importante.
Parecía una estatua conmemorativa.
Pero sólo lo parecía.
quino
lunes, 19 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario